Marta Escribano respiracion

El dolor lumbar es algo muy habitual en nuestra población. Seguro que tienes amigos o familiares que se han quedado «enganchados» alguna vez, o puede que tú mismo/a hayas experimentado este tipo de dolor (yo misma lo he padecido).

Primero de todo tenemos que saber que la palabra «lumbalgia» se refiere a dolor en la zona lumbar, pero no nos especifica qué es lo que está produciendo el dolor.

 

Depende del tejido que esté comprometido, el tratamiento irá encaminado hacia una dirección u otra.

 

Tu dolor por ejemplo, podría ser originado por diferentes tipos de estructuras:

  • Relacionado con la musculatura: como una contractura muscular.
  • Relacionado con la articulación: como un síndrome facetario.
  • Relacionado con el sistema nervioso: como un pinzamiento/atrapamiento del el nervio ciático.

Sin embargo, podría ser que la falta de movimiento de otra región del cuerpo, cómo la cadera o la articulación sacroilíaca, influya en tu dolor lumbar. En el blog: La importancia de moverse en toda nuestra amplitud te lo cuento con más detalle.

 

¿Te preguntas por qué tu dolor no se va con estiramientos, masajes, calor, o ejercicios abdominales? Si tu dolor va apareciendo es que hay que ir más allá, ver cómo es tu respiración, tu postura, cómo se comporta tu abdomen cuando tiene que activarse, o cuánta movilidad hay en la cadera. 

 

Por lo tanto, el tratamiento no puede ir únicamente enfocado a «relajar el músculo que está tenso», porque quizás ese músculo, como he comentado, está intentando hacer una acción que no hace otra parte del cuerpo. Si lo relajamos, en unas semanas tus síntomas podrían volver a aparecer.

 

Nuestra cavidad abdominal está delimitada por el diafragma en la parte superior, las lumbares en la parte posterior, la musculatura abdominal en la parte anterior y el suelo pélvico en la parte inferior. Esto significa que cuando una de estas cuatro estructuras no funciona adecuadamente o en el momento que debe actuar, afecta a otra de las compañeras.

Explico esto para que sepas que cuando hay una lesión lumbar, es muy habitual encontrar personas que tienen una poca activación del abdomen, una mala gestión respiratoria, un suelo pélvico que se activa poco y una lumbar que se «carga» toda la responsabilidad encima.

 

Para mí, hay que dejar de pensar en el «quiero quitarme el dolor ahora» por el «voy a hacer lo posible para no volver a sentir dolor». Realmente, eso es la salud, poder tratar a largo plazo, tener en cuenta nuestros puntos débiles para prestarles atención y tratarlos como es debido.

 

 

 

 

 

 

 

 

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